Hay whiskies que se destilan y hay whiskies que se cincelan a fuego lento entre montañas y mar. A los segundos pertenece Mars Whisky, la firma japonesa que a partir del 1 de septiembre llega en exclusiva al mercado español de la mano de Qantima Group, importador y desarrollador especializado en bebidas de alta gama. Una noticia que hará las delicias de los amantes del whisky japonés más artesanal y menos masificado, ese que todavía guarda cierto aire de secreto bien guardado.
Mars Whisky no es una destilería más dentro del ya nutrido universo del whisky nipón. Su producción se apoya en dos destilerías y tres centros de maduración repartidos por todo Japón, cada uno de ellos asomado a un microclima radicalmente distinto: desde condiciones alpinas de gran altitud hasta entornos de marcado carácter subtropical. Esa diversidad geográfica es, precisamente, la que da forma a perfiles de envejecimiento tan diferenciados y a procesos de maduración que bien podrían calificarse de experimentales.
Dos destilerías, dos climas, un mismo espíritu
La destilería Komagatake, encaramada en los Alpes japoneses, elabora sus whiskies con agua de deshielo procedente de la alta montaña, un ingrediente que aporta pureza y frescura a cada gota. En las antípodas climáticas, la destilería Tsunuki, en Kagoshima, se beneficia de un clima subtropical que imprime a sus destilados una personalidad completamente distinta, más cálida y envolvente. Entre ambas producen los reconocidos single malts que dan nombre a la casa, además de una selección de whiskies blended que completan el catálogo.
Este contraste entre montaña y trópico no es un simple detalle técnico: es, en realidad, el alma del proyecto. Pocas marcas de whisky en el mundo pueden presumir de una geografía productiva tan extrema, y esa singularidad se traduce directamente en la copa, en forma de matices que van de lo mineral y lo herbal a lo especiado y lo tropical.

Una alianza que apuesta por el nicho
Para Qantima Group, la incorporación de Mars Whisky supone ampliar su catálogo dirigido tanto a los aficionados al whisky como al sector Horeca, un segmento donde la compañía lleva años construyendo una reputación sólida. Manuel Villa, CEO de la compañía, ha querido subrayar el calado de este acuerdo: «La incorporación de Mars Whisky a nuestra cartera no solo supone un hito comercial, sino también una declaración de intenciones. Nuestro objetivo siempre ha sido ofrecer a los consumidores españoles productos con alma, excelencia técnica y una historia única».
Villa ha ido más allá al definir el lugar que ocupa esta nueva marca dentro de su portafolio: «Mars representa la máxima expresión del whisky japonés de nicho, y nos enorgullece ser sus embajadores en España, continuando así nuestra colaboración con nuestros clientes del sector Horeca y las tiendas especializadas». Palabras que dejan clara la vocación de la operación: no se trata de sumar una marca más, sino de incorporar una pieza que encaja con la filosofía de producto que ha definido a Qantima Group desde sus orígenes.
Un catálogo que ya presumía de carácter japonés
La llegada de Mars Whisky no es, de hecho, el primer acercamiento de Qantima Group al whisky japonés. La compañía ya distribuye en España marcas de referencia como Ichiro's y CHICHIBU, dos nombres que gozan de enorme prestigio entre los coleccionistas y aficionados de todo el mundo. A ellas se suma ahora Mars, completando un tríptico de destilerías japonesas que probablemente hará las delicias de quienes buscan explorar la diversidad de un país que, en apenas unas décadas, se ha convertido en referencia mundial del whisky.
El catálogo de la compañía no se limita, sin embargo, al whisky nipón. Qantima Group distribuye también una gama de licores internacionales que incluye los rones El Dorado, El Supremo y Ron CAB-RON, junto a ginebras como Sikkim Gin, Portofino Gin y Knut Hansen Dry Gin. Un portafolio que confirma la vocación de la empresa por seleccionar productos gourmet con historia propia, alejados de la producción masiva y pensados para paladares curiosos.
Con esta nueva incorporación, los aficionados españoles al whisky ganan acceso directo a una de las expresiones más singulares del panorama nipón: una destilería capaz de convertir la geografía en sabor, y la altitud y el trópico en dos formas distintas de entender un mismo destilado. A partir de septiembre, tocará descubrir con calma, copa en mano, qué historia cuenta cada uno de esos microclimas japoneses.



